Mostrando entradas con la etiqueta La última reunión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La última reunión. Mostrar todas las entradas

El final de un principio

Hoy quiero compartir con vosotros el artículo de despedida que nos ha escrito Rubén Cruz. Rubén es uno de los alumnos del grupo de teatro de Diver que este año se despide del colegio. Él, como muchos sabéis, llegó al Calasanz el curso pasado en un momento difícil y, según sus palabras, este colegio le ha cambiado la vida. Bueno, no os digo más. Creo que el artículo lo dice todo:

"Hace dos años que entré en este colegio y para mí es como si llevase toda la vida. Desde el primer día me sentí superacogido por mis profesores Paqui y Alfredo. Ellos estuvieron hablando conmigo y con mi madre antes de que yo formase parte de este colegio definitivamente. Ellos disiparon toda la incertidumbre que tenía en aquella época respecto a lo que iba a hacer en mi futuro, me dieron motivación, ganas e ilusión por seguir estudiando.
Hoy echo la vista atrás de estos dos maravillosos años y es imposible no parar de recordar buenos momentos. No tengo palabras para agradecer a Alfredo cómo se ha comportado conmigo durante este tiempo. Para mí es más que un profesor cualquiera que imparte una asignatura cualquiera... es un amigo, una persona de confianza y un increíble apoyo. Espero y confío que el objetivo que me he marcado en el futuro -que es el de ser profesor- me lleve a hacer las prácticas aquí, junto a Alfredo y Paqui, para transmitir todo lo que me habéis enseñado en estos pocos años.

Qué decir de mi tutora Paqui, que me ha dado su cariño de "madre" en este colegio. Me ha enseñado los valores del esfuerzo y de la ilusión por lo que haces. También nombrar a todos mis profesores, en especial a Paloma, ya que han hecho que me sienta como en casa.

Cómo no acordarme de mis compañeros de mi clase de Diversificación. Somos personas muy diferentes entre nosotros, pero hemos conseguido en este tiempo formar una pequeña familia... nunca olvidaré esta clase que tantas risas me ha dado.

Cerrar mi despedida hablando del grupo de teatro, al cual he tenido la gran suerte de pertenecer. Han sido meses de duro trabajo, de ensayos, de nervios y de sacrificios. Pero ha merecido la pena porque nos ha enseñado los valores del compañerismo, del trabajo en equipo, del esfuerzo y de la amistad. Por supuesto deciros a todas las personas que formáis este colegio que siempre estaréis en mi mente y en mi corazón. ¡Nos vemos pronto!"

En la gala del VIII Certamen de Teatro UC3M

Ayer miércoles 27 de abril asistimos a la gala de premios del VIII Certamen de Teatro de Secundaria de la UC3M. La gala fue muy divertida y para nuestro grupo de alumnos fue toda una experiencia estar allí, ver a todos los premiados, y como colofón, poder disfrutar de la obra ganadora del certamen, "Es tu obra", del IES Clara Campoamor de Móstoles. En cuanto a nosotros, salimos muy contentos de los premios que obtuvimos. Álex Ortega consiguió una "Mención de Interpretación" por su papel de Charly. Pero el premio que más ilusión nos hizo a todos (perdón, Álex, pero ya lo sabes...) fue el de "Mejor elenco". Sin duda es el premio que más nos gusta, porque no premia individualidades, sino el trabajo que todos -Laura, Adri, Lara, Valeria, Rubén, Álex, Juan, Mateo, Nuria (perdón, Nuria...) Adrián, Víctor, Charo y Valeria- lograron como equipo. Habéis hecho un trabajo enorme, chicos, y de verdad que espero que os sirva para el futuro, cuando tengáis que demostrar cómo sois capaces de trabajar en equipo allá donde estéis. Aquí os dejo unas fotos de la gala. Por ejemplo, en esta primera podéis ver a Álex, con su característica sonrisa de satisfacción.

Y ahora esta otra foto del momento exacto en que todo el grupo subió a recoger el premio a "Mejor elenco".

Actores y actrices A-E

Álvaro García: ¿Qué podría decir yo de Álvaro? Durante muchos años, para mis amigos y amigas más cercanos, Álvaro fue conocido como mi "actor fetiche". No sé si la expresión es adecuada, pero la verdad es que, por entonces, una obra de teatro mía sin Álvaro hasta para mí me resultaba impensable.
Todo comenzó cuando pedí a mi compañera Mercedes que me "dejara" a uno de sus alumnos de 4º de Primaria para el papel del niño afortunado que encontraba el boleto premiado de mi primera obra, "El boleto". Yo ya había visto muchas veces a Álvaro por el patio jugando con sus compañeros de clase, y esa cara de pillo que tenía, y que aún sigue teniendo, no me había pasado desapercibida.
El papel de aquel niño afortunado lo bordó, pero a partir de ahí vinieron muchos otros papeles con los que definitivamente se salió. Digo más: estoy seguro de que mucha gente venía a ver mis obras con la expectación de ver a Álvaro. Él consiguió algo que nadie más ha conseguido conmigo: convertir el papel que le tocara en una especie de interpretación de sí mismo. Era como Woody Allen en sus películas, o como Joaquín Reyes, con sus "Celebrities".

Joe "el enano" en El tesoro escondido, Lucifer en la primera versión de "El sueño de Salvador", el Padre Antonia en "La maldición de 1999", el doctor Muerte en la segunda versión de "El sueño de Salvador", y finalmente el astronauta Alan Bean en "La teoría de la relatividad de Peter Talavera". Ese fue su último papel con nosotros, y creedme que cuando al año siguiente Álvaro no estuvo con nosotros porque había terminado ya sus estudios de ESO, dejó un hueco que nunca nadie ha conseguido llenar. Está claro que cada alumno que pasa por nuestras manos deja un hueco en nosotros, pero el que dejó Álvaro fue muy grande. No sé si esto te lo había dicho alguna vez, amigo Álvaro, pero por si acaso no lo había hecho, ya lo sabes.
Hace unos meses nos encontramos por casualidad en mi pastelería favorita de Madrid, y él -ya hecho un hombretón- estaba trabajando allí mismo. ¡No me lo podía creer! No sabes cuánto me alegro, Álvaro, de que te vayan tan genial las cosas, porque de verdad, te lo mereces al máximo.

Una frase del Padre Antonia en “La maldición de 1999”: “Ahora soy otra después de mi operación; ahora soy cura, y esa es mi vocación.”



Álex Ortega: "¿Quién te iba a decir a ti, Alfredo, que el recuerdo que iba a dejar Álex en el colegio iba a ser un diploma a mejor actor, y no algo roto?" La frase no está mal, ¿verdad? Me la dijo mi alumno Mateo Zapata, uno de esos alumnos que conocen a Álex de toda la vida. Y no se equivocaba, la verdad, porque Álex -antes de que entrara en Diversificación- era de esos alumnos que en el colegio no había día que no se metiera en algún jaleo.
Afortunadamente para Álex, el programa de Diver se coló en su vida. Y además, tuvo la suerte de estar rodeado de un grupo de majísimos compañeros que contribuyeron enormemente a que su cabeza se centrara.
Y entonces llegó el teatro. Y cambió a Álex para siempre. El primer curso de Diver (2014-15) formó parte del elenco de "El tesoro escondido", donde interpretó a uno de los guardaespaldas de Joe el Enano. Ahí realizaba un papel muy divertido, pero que probablemente no consiguió sacar de Álex todo lo que llevaba dentro.
Y yo tampoco lo conseguí. Recuerdo que había muchos días que después de los ensayos, le decía a mi compañera Paqui: "estoy seguro de que Álex es mucho mejor actor de lo que yo estoy siendo capaz de conseguir". Y no me equivocaba.

Al año siguiente (curso 2015-16), interpretó a Charly, el cantante caradura pero lleno de sentimientos, de "La última reunión". Y con este papel sí que nos dejó a todos con la boca abierta. Muchos de sus antiguos profesores me decían: "no me puedo creer, Alfredo, que hayas conseguido que Álex interprete de esta manera". Pero el mérito no fue mío. En realidad, él lo hizo todo: se enamoró, se desenamoró, lloró, sufrió, fue abandonado,... todo.
Por este papel, el jurado del VIII Certamen de teatro de la UC3M le otorgó una Mención a Mejor Interpretación. Y de verdad que fue bien merecida.

Una frase de Charly, en "La última reunión": "Estupendo, dejarlo estar. Esa es mi política, dejarlo estar. Dejarlo estar es fenomenal… ¿Quieres que vayamos a tomar una copa? ¿Ves lo que he hecho? He dicho que iba a dejarlo estar y no lo he hecho. He hecho justo lo contrario. No lo he dejado estar."

Actores y actrices F-K

Javi Renes: Javi fue alumno del colegio de los de toda la vida. Realizó con nosotros tres obras de teatro, la última de ellas incluso cuando no estaba en el colegio, y ya pertenecía a la categoría de “antiguo alumno”.
Su primer papel en Diver fue el del Doctor Muerte en la primera versión que realizamos de “El sueño de Salvador”. Aquel papel me descubrió el enorme talento cómico natural que poseía Javi.
Durante los dos años siguientes, Javi se interpretó a sí mismo en “La maldición de 1999”, papel que escribí al 100% para él, aprovechando su gracejo cómico, y lo enormemente bien que cantaba.

En resumen, que pasamos tres años juntos muy bonitos y especiales. ¿Te acuerdas, Javi, de aquella gala de premios en que tuvisteis que cantar vuestra canción? Momentazo.

Una frase de Javi en “La maldición de 1999”: “Ahora soy gafe, esté en Parla o esté en Getafe.”



Jesús Escobar: Jesús pertenece a la última "hornada" de alumnos que han completado el programa de Diversificación en el Colegio Calasanz de Pinto.
Jesús nunca había hecho teatro, y el curso 2013/14, cuando le pedí que participara en nuestra obra, le costó mucho decidirse, a pesar de que en su interior, estoy seguro de que tenía enormes ganas de actuar. Finalmente me dio el sí quiero y se metió en el proyecto con toda la ilusión del mundo.
Pero cuando más implicado estaba Jesús, tuvimos que parar la obra y aplazarla para el futuro.
Él se llevó una gran decepción, pero creo que ese pequeño palo le sirvió para comprometerse al año siguiente con más ganas, y para tirar del grupo como un auténtico líder.
Su papel de Nacho en "El tesoro escondido" descubrió a todo el público que le pudo ver en escena, como a un actor completamente consolidado. Nadie se creía que era su primera actuación teatral, pero así era, y eso demuestra el gran potencial dramático y cómico que posee Jesús.
Según él, el teatro le ha cambiado la vida. Y yo estoy de acuerdo, porque a Jesús el teatro le ha enseñado a comprometerse, a responsabilizarse, a concentrarse, y a sacar energía de donde no sabía que podía sacarla en los momentos más delicados.
Por el papel de Nacho, Jesús recibió el premio al Mejor Intérprete Masculino en el VII Certamen de Teatro de Secundaria de la UC3M. Y sinceramente, creo que el premio le hizo justicia, no solo por lo que todos vieron en escena, sino por lo que unos cuantos pudimos ver fuera de las tablas en su día a día, en su evolución como alumno y como persona.
Ahora a Jesús le toca volar solo, y una vea que ya ha elegido su camino, trabajar, trabajar y trabajar para lograr el objetivo que se ha marcado tan claramente. Mucha suerte, Jesús.

Una frase de Nacho, en "El tesoro escondido": "Porque lo que deseo realmente… lo que más deseo en este mundo… es volver a estar con mi padre… Que mi padre se levante de la cama, y recuperemos juntos el tiempo perdido."



Juan Pérez: Juan llegó a nuestro colegio en Primaria, y todos aquellos que le conocieron cuando era pequeño, saben cuánto ha cambiado desde entonces. El primero que lo reconoce es el propio Juan, que muchas veces habla de sí mismo como un tormento cuando era niño.
Hoy en día se ha convertido en un tío mayor, en una persona con la que se puede hablar, razonar... una persona con la que da gusto estar al lado.
Supongo que a ello hemos contribuido en una pequeña parte todas las personas que hemos trabajado con él durante estos años. Y tengo la impresión de que su participación en nuestro grupo de teatro, y en concreto su papel de Adam en "La última reunión", ha sido fundamental.
Ya el primer año que trabajó con nosotros pegó un gran cambio (¿quién no recuerda su interpretación de Mauricio en "El tesoro escondido"?), pero con el papel de Adam, Juan aprendió a sacrificarse, a concentrarse como nunca antes lo había hecho, a demostrarse a sí mismo y a sus compañeros que era capaz de hacer grandes cosas.
Los que pudisteis ver la evolución de su papel desde nuestro estreno en el gimnasio del colegio hasta el último día que representamos "La última reunión" en el Francisco Rabal de Pinto, sabéis cómo fue capaz de hacer evolucionar a Adam. Como dijo su madre: "¡Olé tú!"

Una frase de Juan en “La última reunión”: “Para mí es el final, pero a vosotros os queda un largo y hermoso camino que recorrer juntos.”

Actores y actrices L-P

Lara del Moral: ¿Qué podría yo decir sobre Lara? Tantas cosas... Han sido dos años juntos muy intensos los que hemos vivido desde que en el curso 2014-15, Lara se incorporó a nuestro cole. Hemos vivido muchos momentos increíbles, muchos otros muy dolorosos... pero es que así es Lara, una persona de extremos.
Y precisamente así es como ella ha vivido el teatro en las dos obras en las que ha participado: con mucha entrega y toda la pasión del mundo.
Desde el primer día que hablamos sobre el teatro, ella dijo que quería participar en nuestro proyecto, pero que le daba un poco de vergüenza. ¿Quién lo iba a decir, la verdad? Porque desde el primer ensayo mostró una naturalidad tal, que parecía que llevaba toda la vida sobre un escenario.
Su primer papel con nosotros fue el de la malvada Celeste en "El tesoro escondido". Con este papel, pude comprobar las grandes dotes que Lara tenía para la comedia. Bordaba el papel, lo hacía mucho mejor de como yo me lo imaginaba en mi cabeza. Cada ensayo entre ella y Jesús Escobar era un disfrute total, como director y como espectador.

Pero lo de su participación en "La última reunión" como Abi, ya fue otro mundo. Comedia, drama, casi tragedia... tocó todos los palos. Creo que todos los que vieron a Lara sobre las tablas estarán de acuerdo conmigo en que no vieron a una alumna, sino a una actriz de verdad. Un punto negativo a mejorar, como sabes muy bien, Lara: los cambios de humor, de ánimo, de todo... tienes que mejorar en eso, Lara... por favor. Te lo he dicho muchas veces, y ojalá nunca más haga falta que te lo vuelva a repetir,. Mucha suerte, de verdad.

Una frase de Abi en “La última reunión”: “Con él descubrí lo que es estar enamorada de verdad, estar enamorada de un modo irracional. Pero también he descubierto que para él, esta relación no sería más que una parada en su largo camino.”



Lorena Martín: Lorena fue una de las primeras alumnas que tuve en el Colegio Calasanz. Y, de hecho, participó en nuestras dos primeras obras de teatro: “El boleto”, y la primera versión de “El tesoro escondido”. Por tanto, ella vivió nuestros primeros tiempos desde el comienzo, cuando ninguno podíamos sospechar que la trayectoria del grupo de Diver y el teatro se prolongaría durante más de diez años.
Desde el principio de curso, Lorena aceptó el reto de participar en una obra de teatro y ponerse en manos de un profesor-director inexperto como era yo por entonces. En “El boleto” interpretó a Sandra, una de las chicas del grupo de amigos que acertaban la quiniela y querían acabar los unos con los otros para quedarse con todo el premio.

En esta obra realizó un gran trabajo, pero donde definitivamente se salió fue con el papel de Celeste, la bella y traicionera espía de “El tesoro escondido”. Todavía recuerdo aquel mes que la pobre Lorena estuvo enferma sin poder venir al cole por un maldito virus que la dejó sin fuerza, sin peso y sin ganas de nada. Todos estábamos muy nerviosos, porque se acercaba el día del estreno y Lorena seguía sin venir a clase. “¿Qué vamos a hacer sin ella?”, me preguntaban todos. Bien, pues el día del estreno allí se presentó Lorena con una sonrisa enorme, más guapa que nunca y con una energía y una gracia que provocó en el público y en sus compañeros una ovación como pocas recuerdo. ¿Te acuerdas, Lorena? Seguro que sí.
De cuando en cuando Lorena y yo nos encontramos y seguimos recordando aquellos primeros tiempos. Han pasado más de diez años pero para mí siguen estando tan cercanos como el primer día. Muchas gracias por todo lo que nos diste, Lorena. Un besazo.

Una frase de Celeste en “El tesoro escondido”: “ ¡Maldito Curro! ¡Ahora que el tesoro era mío! ¿Y las pintas estas que me lleva?… Pero bueno, para pintas las de Joe, con la gabardina esa… si ya no se llevan las gabardinas…”



Natalia Serrano: Natalia fue otra de esas alumnas del cole de toda la vida. Era a la vez vitalidad, alegría, carácter… ¡menudo carácter!
Con nosotros realizó dos papeles que le iban como anillo al dedo: en el curso 2006-07 interpretó a un ángel muy divertido en la primera versión de “El sueño de Salvador”. Seguro que muchos recordaréis las constantes discusiones que tenía en escena con su compañero Dixon, otro de los ángeles que vivía en aquel particular bar llamado “Cielito lindo”.
El segundo año triunfó con el papel de pitonisa en “La maldición de 1998”. Aparentemente su papel no era protagonista en la historia, pero en realidad tenía una trascendencia enorme. De hecho, era la persona que daba la clave del desenlace final.
Los que trabajamos con Natalia en el aula por la mañana, y en los ensayos por la tarde, tuvimos la suerte de conocer a una persona con un enorme corazón, con un entusiasmo y una alegría que se transmitía a todos los que teníamos alrededor.

Una frase de la pitonisa en “La maldición de 1998”: “¿Sabes? Yo también tengo muchos sueños que cumplir, y quizás algún día se cumplan… pero mientras tanto, la vida sigue, y yo seguiré feliz, aunque me queje, repartiendo propaganda.”



Miriam Fernández: Miriam estuvo con nosotros dos años, justamente los dos cursos de Diversificación. A pesar de que cuando entró en nuestro cole casi no conocía a nadie, desde el primer momento me dijo: “Alfredo, yo quiero hacer teatro.” No tengo ni idea de lo que le impulsó a estar tan decidida, pero así fue.
El primer año interpretó el papel de Carla, la novia de Simón en “El sueño de Salvador”. Hizo un muy buen trabajo, pero tenía serios problemas para consiguió el volumen suficiente de voz para que todos la escucháramos con claridad. Así fue hasta el día del estreno, en que todavía no sabemos cómo Miriam se transformó y sacó una increíble y preciosa voz que hasta entonces no habíamos oído.
Al año siguiente fue la gran explosión de Miriam. Interpretó el papel de Erika, la Secretaria de Estado de la RDA en “La guerra fría de Otto Fischer” que tenía que enmendar la plana constantemente al patán de presidente que interpretaba Bodhy Timis.
No tengo palabras para definir el papel que creó Miriam. Le dio una personalidad tan enorme que allá donde iba todos sus compañeros, profesores e incluso técnicos, nos poníamos firmes a su paso. Impresionante.

Una frase de Erika en “La guerra fría de Otto Fischer”: “Este individuo es el responsable del departamento de levantamiento del ánimo de la población, del de enaltecimiento del orgullo patrio, así como del de exaltación de la amistad en fiestas nocturnas y verbenas populares. Además, señor, es su hijo. Su mujer no vería con buenos ojos este despido.”



Moisés Lorca: Moi fue un compañero fantástico en sus dos años de Diver. Uno de esos alumnos que siempre estaba para echarte una mano en todo momento, de los que te puedes apoyar en ellos ante cualquier pequeña dificultad. Por la mañana te recibía en clase como un amigo más, como un compañero con el que trabajas a diario codo con codo.
Y en el teatro, ¿qué? En su primer año de Diver interpretó a uno de los dos guardaespaldas de Joe "el enano" en "El tesoro escondido". En el segundo curso fue Furcas, el particular criado de Lucifer en “El sueño de Salvador”.
Y la verdad es que dejó a todo el mundo con la boca abierta, porque los que conocemos bien a Moi sabemos de lo que es capaz, pero los que no le conocían tanto no esperaban que tuviera una capacidad teatral tan grande.
Una vez terminó sus estudios en el cole, pudimos seguir contando con él realizando el papel de monaguillo del Padre Antonia en “La maldición de 1998”. Y allí cantó, bailó, hizo chistes, y todo ello con esa cara tan seria que solo Moi sabía poner, y que le hacía tan particularmente cómico.
Moi, amigo, ¡qué buenos años compartimos!... quizás los mejores, ¿no crees? Tú ya lo sabes, pero te lo repito una vez más: cuenta conmigo, ya sabes dónde me puedes encontrar.

Una frase de Furcas en “El sueño de Salvador”: “ Sí, claro, claro… Simón. Un nombre muy bonito, ese que te has puesto. Bueno, pues nada, hasta la próxima… Aunque te aseguro que nos volveremos a ver.”



Pablo Gómez: Pablo fue durante años “nuestro niño”. Cuando participó en su primera obra de teatro con el grupo de Diver, estaba en 4º de Primaria, y ya por entonces pudimos comprobar que era un niño muy especial. Bueno, para qué nos vamos a engañar: de niño tenía poco.
Por aquel tiempo (año 2007) estábamos preparando “La maldición de 1998” y buscábamos a un alumno de Primaria que pudiera interpretar con gracia y desparpajo el papel de Javi cuando era niño. Desde el primer momento vimos que habíamos acertado al 100% con Pablo. Él era exactamente el chaval que buscábamos.
A partir de ese año se convirtió en un fijo de nuestro grupo, participando en “La maldición de 1999”; en “La teoría de la relatividad de Peter Talavera”, interpretando a Donovan, el primer ser, mitad humano y mitad alienígena que vivía en la Luna; en la segunda versión de “El sueño de Salvador” fue Lucifer, y por último cerró sus éxitos con el papel de Manuel de la Calva, el “bajito” del Dúo Dinámico, en “La guerra fría de Otto Fischer”. ¡Menudo currículum!
Fueron cinco papeles geniales con los que Pablo se fue haciendo mayor. Empezó siendo un niño de diez años y se despidió del grupo convertido en un adulto, dejándonos cantidad de recuerdos imborrables que yo particularmente siempre llevaré conmigo.
Allá donde estés, Pablo, que sepas que me sigo acordando mucho de ti, y que te deseo toda la suerte del mundo en todo lo que emprendas. Y para vosotros, Jesús y Emma -sus padres-, mil gracias por haber colaborado tanto conmigo y con Pablo durante aquellos fantásticos años. Un abrazo fuerte.

Una frase de Donovan en “La teoría de la relatividad de Peter Talavera”: “¡Peter! Sabes demasiado. ¡Prepárate para morir!”